Una vez me dijo un profesor que tenía que ser más positiva mientras las ganas de llorar se hacían más fuertes. Una vez me dijo mi madre, “Tu padre nunca dejará de ser tu padre”. Y no recuerdo cuántas me han dicho “Si seguiremos adelante”, y luego todo queda en nada. En caliente todo el mundo apoya pero cuando pasa el tiempo te quedas sólo si quieres hacer lo justo para ti y para los que vienen detrás.
Cada Navidad, cada fin de semana, cada vez que quedas con alguien un español se queja de que un chino abre 24 horas su tienda y que su negocio va mal por la crisis, que no deberían existir ayudas porque el español cobra el paro y al mismo tiempo se saca unas pelas haciendo sus chapuzas. Pero es el español quien compra sus servicios y quien fomenta esa actividad. Si al chino le va mal un negocio lo cambia por otro, se renueva, se reinventa y el español mientras tanto se estanca en un mar de deudas. Es la era de la tecnología, del conocimiento y de la información, y sobretodo del cambio rápido, de que todo lo nuevo es ya viejo. ¿Pues no habrá que cambiar? ¿No habrá que reciclarse porque no estamos en el mismo mundo que hace treinta años?
El pícaro no es más que el que no tiene nada y tiene que sobrevivir en un mundo de cinismo y egoísmo. En un mundo donde en Alemania también hay pícaros pero a los que no se les llama pícaros, que no aparecen en las noticias, que tienen un minijob y cobran ayudas públicas. Qué bien suena eso de que fuera un maestro cobra 3000 euros, y que el SMI es más alto que en tu país. ¿Y la otra parte de la realidad? ¿De verdad, no hay nadie que no llegue a fin de mes fuera de las fronteras de los países mediterráneos, fuera de África, o de Sur América?
Mientras esos pícaros esperan un dinero extra para llevar a su casa, el que tiene un trabajo desde hace 19 años en una misma empresa y cobra lo suficiente para hacer regalos de más de 100 Euros a sus hijos en Blackberrys, Portátiles, y Tablets se queja de que le van a reducir el sueldo, o de que no le toca la lotería. Y yo pienso “Tienes trabajo, unos buenos hijos y un buen marido. ¿Qué más quieres, si además te puedes ir de viaje todo lo que quieres?”
Y como viene siendo costumbre a “Sus majestades los Reyes Magos de Oriente” no les he pedido nada, que ya tengo lo que necesito: una cama donde dormir todas las noches, comida caliente cuando llego a casa, una familia y un novio a los que de verdad importo. Así que a este 2012 que ha entrado sólo le pido un trabajo, o una beca, que hasta eso está difícil de conseguir.
Y yo sigo pensando ¿Cómo van a cambiar las cosas en este país si nos quejamos de puertas adentro? ¿Si cuando nos dan la oportunidad de cambiar algo no nos movemos? Si nos hubieran quitado la libertad igual volveríamos a esperar otros treinta años a que la muerte nos la devuelva. No puedo ser positiva porque cada uno se mira a su ombligo. No puedo ver el mundo del color que esas personas lo ven porque veo la realidad. Y la realidad es que somos unos Zombis que deambulamos por la vida como si detrás no viniera nadie más.
